viernes, 27 de noviembre de 2009

no me maltrates



Esta semana se está llevando a cabo en la provincia, una jornada de reflexión sobre la violencia de género y la violencia familiar, con actos y suelta de globos con mensajes alusivos, realizados por mujeres, niños y adolescentes que se atienden en la dirección de Violencia Familiar.



Para más información ir a
http://www.lavoz.com.ar/09/11/24/secciones/sociedad/nota.asp?nota_id=570370











Números útiles


0800-888-9898, para denuncias y consultas sobre violencia familiar


102, para denuncias de maltrato, abuso y abandono de niños


0800-555 MUJER (68537) consultas, por delitos contra la integridad sexual


0-800-JUDICIAL (58342) para denuncias


(datos tomados de La Voz del Interior, 24 de noviembre de 2009)










Desde nuestro pequeño lugar, queremos poner nuestro granito de arena, sumándonos a esta jornada, en la voz y el sentimiento de mujeres argentinas y latinoamericanas.










Violeta Parra


Cueca


El humano está formado


de un espíritu y un cuerpo,


de un corazón que palpita


al son de los sentimientos.


No entiendo los amores


del alma sola,


cuando el cuerpo es un río


de bellas olas.


De bellas olas, sí,


que le dan vida;


si falta un elemento,


negra es la herida.


¡Comprende que te quiero


de cuerpo entero!










Alfonsina Storni


Pudiera ser






Pudiera ser que todo lo que en verso he sentido


no fuera más que aquello que nunca pudo ser,


no fuera más que algo vedado y reprimido


de familia en familia, de mujer en mujer.


Dicen que en los solares de mi gente, medido


estaba todo aquello que se debía hacer...


Dicen que silenciosas las mujeres han sido


de mi casa materna... Ah, bien pudiera ser...


A veces en mi madre apuntaron antojos


de liberarse, pero, se le subió a los ojos


una honda amargura, y en la sombra lloró.


Y todo esto mordiente, vencido, mutilado,


todo esto que se hallaba en su alma encerrado,


pienso que sin quererlo lo he libertado yo.














Frida Kahlo




Destinado a sus amigos Lina y Arcady Boitler, El venado herido les fue entregado con estos versos
 




Ahí les dejo mi retrato,


pa’que me tengan presente,


todos los días y las noches


que de ustedes me ausente…










La tristeza se retrata


en todita mi pintura


pero así es mi condición,


ya no tengo compostura.






Sin embargo la alegría


la llevo en mi corazón,


sabiendo que Arcady y Lina


me quieren tal como soy.






Acepten este cuadrito


pintado con mi ternura,


a cambio de su cariño


y de su inmensa dulzura.














Lola Mora



Las Nereidas


Fue la primera obra de arte realizada por una mujer que se inauguró en Buenos Aires. La audacia de sus desnudos descubrió pacaterías, generó debates, provocó escándalos, pero también admiración. Su tema mitológico fue un toque diferente dentro de la estatuaria porteña de comienzos de siglo, tan afecta a los monumentos ecuestres y a las estatuas y bustos de próceres. Su destino –ligado al de toda la Costanera Sur– transcurrió por etapas de gloria, pero también de olvido y abandono. Con los años sufrió tantas roturas como restauraciones. Muchos proyectos intentaron mudarla a sitios de la ciudad de mayor lucimiento, pero su frágil estructura desaconseja nuevos traslados, que pondrían en peligro su integridad. Alguna vez se la protegió del vandalismo con rejas, y hoy luce presa en una curiosa cárcel de cristales. Es un paradigma de la libertad de la expresión artística, un ejemplo de la lucha de Lola Mora por imponer su vocación frente a los rígidos mandatos sociales de su tiempo, y un símbolo de la belleza femenina en medio de una ciudad machista que gira alrededor del obelisco. Y es el único monumento de Buenos Aires cuyo nombre original ha sido opacado por el de su autor, porque poco importa que oficialmente se llame Las Nereidas; todos la conocemos como la desfachatada, bella y sensual “Fuente de Lola Mora”.


*El profesor Pablo Mariano Solá es sobrino bisnieto y biógrafo de Lola Mora.













Alejandra Pizarnik






Hijas del viento






Han venido.


Invaden la sangre.


Huelen a plumas,


a carencia,


a llanto.


Pero tú alimentas al miedo


y a la soledad


como a dos animales pequeños


perdidos en el desierto.






Han venido


a incendiar la edad del sueño.


Un adiós es tu vida.


Pero tú te abrazas


como la serpiente loca de movimiento


que sólo se halla a sí misma


porque no hay nadie.






Tú lloras debajo de tu llanto,


tú abres el cofre de tus deseos


y eres más rica que la noche.






Pero hace tanta soledad


que las palabras se suicidan.




**  si te interesa leer sobre ellas, podés encontrarlas en nuestra biblio





viernes, 13 de noviembre de 2009

volver a la infancia de la mano de José Saramago...


De cómo el personaje fue maestro


y el autor su aprendiz*

José Saramago


El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir. A las cuatro de la madrugada, cuando la promesa de un nuevo día aún venía por tierras de Francia, se levantaba del catre y salía al campo, llevando a pastar la media docena de cerdas de cuya fertilidad se alimentaban él y la mujer. Vivían de esta escasez mis abuelos maternos, de la pequeña cría de cerdos que después del destete eran vendidos a los vecinos de la aldea, Azinhaga de nombre, en la provincia del Ribatejo. Se llamaban Jerónimo Melrinho y Josefa Caixinha esos abuelos, y eran analfabetos uno y otro. En el invierno, cuando el frío de la noche apretaba hasta el punto de que el agua de los cántaros se helaba dentro de la casa, sacaban de las pocilgas a los lechones más débiles y se los llevaban a su cama. Debajo de las mantas ásperas, el calor de los humanos libraba a los animalillos de una muerte cierta. Aunque fuera gente de buen carácter, no procedían así por delicadeza de alma compasiva: lo que les preocupaba, sin sentimentalismos ni retóricas, era proteger su pan de cada día, con la naturalidad de quien para mantener la vida, no aprendió a pensar más de lo indispensable.
[…]
Mi abuela, en pie desde antes que mi abuelo, me ponía delante un tazón de café con trozos de pan y me preguntaba si había dormido bien. Si le contaba algún mal sueño nacido de las historias del abuelo, ella siempre me tranquilizaba: “No hagas caso, en los sueños no hay firmeza”. Pensaba entonces que mi abuela, aunque también fuese una mujer muy sabia, no alcanzaba las alturas de mi abuelo, ese que, tumbado debajo de la higuera, con el nieto José al lado, era capaz de poner el universo en movimiento apenas con dos palabras.
Muchos años después, cuando mi abuelo ya se había ido de este mundo y yo era un hombre hecho, llegué a comprender que mi abuela, también ella, creía en los sueños. Otra cosa no podía significar el que, estando sentada una noche, ante la puerta de su pobre casa, donde entonces vivía sola, mirando las estrellas mayores y menores de encima de su cabeza, hubiese dicho estas palabras: “El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir”
[…]
Estaba sentada a la puerta de una casa, como no creo que haya habido alguna otra en el mundo, porque en ella vivió gente capaz de dormir con cerdos como si fuesen sus propios hijos, gente que tenía pena de irse de la vida sólo porque el mundo era bonito, gente, y ése fue mi abuelo Jerónimo, pastor y contador de historias que, al presentir que la muerte venía a buscarlo, se despidió de los árboles de su huerto uno por uno, abrazándolos y llorando porque sabía que no los volvería a ver.

*  fragmento del discurso de aceptación del Premio Nobel, 1998, que podrán leerlo completo en el libro que se detalla al pie.
 
 
 
Diccionario de Personajes Saramaguianos
Fundación Santillana
EDUCC - Editorial de la Universidad Católica de Córdoba
2008
 

viernes, 6 de noviembre de 2009

rescatando a Cesar Bruto



Perro de san bernaldO

Siempre que viene el tiempo fresco, o sea al medio del otonio, a mí me da la loca de pensar ideas de tipo eséntrico y esótico , como ser por egenplo que me gustaría venirme golondrina para agarrar y volar a los paíx adonde haiga calor, o de ser hormiga para meterme bien adentro de una cueva y comer los productos guardados en el verano o de ser una bívora como las del solójicO, que las tienen bien guardadas en una jaula de vidrio con la calefación para que no se queden duras de frío, que es lo que les pasa a los pobres seres humanos que no pueden comprarse ropa con lo cara questá, ni pueden calentarse por la falta del querosén, la falta del carbón, la falta de lenia, la falta de petrolio y tamién la falta de plata, porque cuando uno anda con biyuya ensima puede entrar a cualquier boliche y mandarse una buena grapa que hay que ver lo que calienta, aunque no conbiene abusar, porque del abuso entra el visio y del visio la dejeneradés tanto del cuerpo como de las taras moral de cada cual, y cuando se viene abajo por la pendiente fatal de la falta de buena condupta en todo sentido, ya nadie ni nadies lo salva de acabar en el más espantoso tacho de basura del desprastijio humano, y nunca le van a dar una mano para sacarlo de adentro del fango enmundo entre el cual se rebuelca, ni más ni meno que si fuera un cóndor que cuando joven supo correr y volar por la punta de las altas montanias, pero que al ser viejo cayó parabajo como bombardero en picada que le falia el motor moral. ¡Y ojalá que lo que estoy escribiendo le sirbalguno para que mire bien su comportamiento y que no searrepienta cuando es tarde y ya todo se haiga ido al corno por culpa suya!


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Lo que me gustaría ser amí si no fuera lo que yo soy
Cesar Bruto
Editorial La cuerda floja-1947

Tenemos el libro en la biblioteca, si te gustó, podés pasar a leerlo o llevarlo si sos soci@
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Carlos Warnes, más conocido por sus seudónimos César Bruto, Napoleón Verdadero, Uno Cualquiera o José Spadavecchia fue un notable escritor, humorista y periodista argentino.



Según cuenta el propio Warnes, la aparición inaugural de su personaje se debió a una sequía de ideas. Le habían encargado un editorial, no se le ocurría nada y entonces presentó un texto plagado de errores ortográficos y gramaticales atribuidos al hijo pequeño del redactor, que supuestamente se encontraba enfermo. La ocurrencia gustó mucho al director de la revista y el personaje, del que Warnes ya no se separaría, encontró un lugar permanente en la publicación. Desde el primer número, César Bruto fue ilustado por Oski.


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Si te interesa leer más sobre Carlos Warnes, "Cesar Bruto" podés entrar al siguente link
http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Warnes_(C%C3%A9sar_Bruto)

Nacido en 1905, su primer oficio fue el de carpintero hasta que un pequeño accidente lo obligó a cambiar de rumbo. Fue Conrado Nalé Roxlo quien le dio su primera oportunidad en el periodismo, sumándolo al equipo de colaboradores permanentes del diario Crítica. Tras varios años de entrenamiento, el humor fue ganando espacio definitivo en su escritura. A partir de la década del 30 fue colaborador y director de algunas de las publicaciones màs leídas de la Argentina: Mundo Argentino, Aquí está, El Mundo, Patoruzú, Rico Tipo, Satiricón, Leoplán, Vea y Lea, Clarín. Ya en la década del 40 comienza a editarse la revista Cascabel y allí publica por primera vez el personaje que lo llevará a la fama. Se trata de César Bruto, redactor iletrado que le sirve al autor para ejercer con fuerte desparpajo distintos registros culturales desde una perspectiva analfabeta. Bajo su firma no ha dejado género sin parodiar: la historia, la crítica de cine, la autobiografía, el periodismo, la poesía gauchesca, la lírica del tango, la medicina e incluso las fábulas con aires a Esopo son algunos de los matices de su paleta, siempre punzante, siempre ejercida desde la periferia.

martes, 3 de noviembre de 2009

siguiendo con el proyecto "Socios lectores por más socios lectores"

les presento el afiche que vamos a distribuir por la ciudad y contamos con que uds. distribuyan entre sus contactos para seguir sumando gente.
Gracias por estar con nosotr@s