jueves, 17 de diciembre de 2009

Felices Fiestas

Los niños que han concurrido durante el transcurso de este año, nos gratificaron y nos llenaron de alegría con sus dibujos y sus ganas de estar en la biblioteca. Tenemos el orgullo de decir que nuestra Institución cuenta con socios muy jóvenes, el más pequeño, Matías,(5 años) que luego de su visita a la biblio, con su Jardín de Infantes, quedó tan entusiasmado, que la mamá, tuvo que hacerlo socio. Sigue Luli, que hoy tiene siete años y es socia desde los cinco. Luis, con su hermano Yoni, que casi a diario se pasan la tarde en la biblio, dibujando y leyendo cuentos. Adolescentes como Fabrizio que nos colabora con el arreglo de libros y es un ávido lector de todo tipo de historias, Leandro que vino por un libro de estudio y decidió quedarse, Elio que retomó la lectura, luego de estar varios años sin leer, según  nos lo comentara; ahora está más que fascinado.












No hace falta decir que estamos muy felices y complacidos.





Muy felices fiestas
y
un deseo enorme
que el 2010 nos encuentre trabajando, imaginando 
 y creciendo juntos.







Importante:
Horarios de verano de la biblioteca
 24 de diciembre cierra, y reabre en Enero
martes y jueves de 9 a 12 hs.,
Febrero retomamos el horario habitual.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Juan Carlos García








Lo que podrán leer a continuación, es un fragmento del libro
Afectos Profundos “El atroz final del armonizador de tormentas”
1er Premio 3er Certamen Internacional de Novela Corta, Mis Escritos,
de Juan Carlos García,
 hijo de nuestra ciudad y socio de la biblioteca.


Agradecemos la gentileza de acercarnos este libro y dos publicaciones más,
la novela corta “Operación Bolívar” (modelo para armar)
y
“Encantado de Conocerlo” Cuentos breves.





Primera parte






Arrieta, en el excelso punto de su inspiración llevaba el arco atrás e iniciaba el ataque de la partitura para el contundente final, cuando su mujer lo llamó a comer.
Dejó el violín, acomodó el arco sobre un sillón malhumorado, fue a la cocina. Sentadas a la mesa estaban su esposa y Tam-tam, su hija de diecisiete meses. En el centro, sobre un individual de plástico transparente, había una fuente de ravioles con salsa boloñesa.
[…]
-¿Se puede saber qué te pasa? –le dijo Amalia, su mujer. Amalia podría haber preguntado simplemente que le pasaba, pero el agregado de se puede saber, llevaba una connotación diferente, quería significa que la cosa no era de ahora, que ya venía de antes, que el comportamiento de Arrieta fastidiado n o era del momento. En realidad, la pregunta hubiera debido formularse así: ¿Se puede saber qué te pasa ahora?
Sin levantar la vista del queso rallado que distribuía de forma uniforme con una cuchara sobre la salsa, Arrieta murmuró:
-Fuera de tiempo.
-¿Otra vez…?
-Otra vez.
-Mirá Lorenzo. Tu vida armónica nos complica la existencia. Yo también podría decirte que los ravioles tienen un punto de cocción y no deben estar ni crudos ni desechos, y eso también requiere del momento justo de la presencia de los comensales en la mesa.
[…]
-Dijiste ¡acomer!
-¿Y qué?
-Si hubieses dicho a… co-mme-rr, la erre prolongada antes del fin, podría haber encajado entre el sol y el la entrando después del tercer movimiento. De esa manera sonó mal.
[…]
Ese gesto de persona desprotegida fue la razón de que ella estuviera a su lado y cuando afloraba aún lograba enternecerla, aunque la referencia a los ladridos desentonados del perro de la vecina la alarmó.
-A lo mejor es sordo –dijo ella con cautela agregando a su vez el queso rallado.
-Quizás –aceptó Arrieta probando el primer raviol-; ya lo averiguaré.
-La vecina se enojó la vez que intentaste afinarle el canario.
-¡El canario se murió! –se disculpó Arrieta con fastidio levantado los ojos del plato para mirarla entre sus pobladas cejas.
-¡Se murió cuando le cerraste el pico con la cinta de pegar y le tapaste los agujeros de la nariz! –Amalia se esforzaba pero a veces la ira la sobrepasaba, la ponía fuera de sí que su marido no se diera cuenta de detalles que para cualquier persona resultarían nimios.
[…]




Si les ha gustado, y ha despertado en uds. la curiosidad, por este personaje tan particular, como me pasó cuando comencé a leerlo, acérquense y dense gusto.






viernes, 4 de diciembre de 2009

Kato Molinari

Soy de las que creen que la vida es como el mar. Sus olas nos pueden traer preciados tesoros o no. Dejárnoslo a la orilla de nuestra propia vida, para que los tomemos, disfrutemos o aprendamos. 

Esta vez, gracias al Dr. Juan Carlos García, socio de esta Institución, llegó a modo de donación “Decires”, revista de letras, artes, cultura, realizada en Cosquín.
Es a través de la misma que descubro a Kato Molinari. Escritora nacida en Alta Gracia, e hija del ex intendente de nuestra ciudad, el Señor Julio Molinari (1936-1940).  
Tiene en su haber, varios libros de poemas publicados, entre ellos “Una hormiga / Un halcón”, que tan gentilmente, nos donó después de contactarla.
Es de ese mismo libro que les traigo estas poesías, espero la disfruten.



Daguerrotipo



Impresión pero tendencias, la búsqueda del tesoro en una

ciudad que a gatas llegaba a los treinta mil habitantes.¡Cuánta

felicidad! De nada nadie tenía conciencia, yo menos, y qué

curioso, ningún adulto amonestaba a la mostacilla con un

engendro que Schopenahuer birló a Rousseau: “¡Sal de la

infancia, amigo y despierta!”



Pero estábamos en la búsqueda del tesoro o cacería del zorro, oh,

memoria, me fallás justo en estos días de frío calor frío en

compresas meteorológicas. Y con aguaceros subtropiclaes que me

han transformado en leona en celo y han anegado mi guarida.

Leona, zorro, no le hace, todos animalitos de Dios. Sepa, lector

que soy serrana y que allá los paisanos al puma lo invocan león,

con reverencia.



Eran los del Colegio Nacional, por supuesto, los organizadores de

la búsqueda. Me tocó ir en el asiento trasero y descapotado de una

voiturette del tiempo de mi abuela, propiedad de Juancito o

Pedrito, uno del bajo, alguno de esos con los que habitualmente

no me dejaban juntar.



Recorrimos como enajenados el asfalto caliente, la tierra que en

Algún paraje lucía cárdena, en algún vado el motor se volvió

Acróbata y llegamos vigesimoprimeros.



Ah, cuánto nos divertía ver el mundo desde autos ajenos aunque

Estuviéramos bañados en transpiración y con las mechas al viento.



¡No salgás de la infancia, amiga, seguí durmiendo!






El Arte de la Magia



                                                                    En Santiago había un deán que tenía codicia de

                                                                   Aprender el arte de la magia. Oyó decir que don

                                                                   Illán de Toledo la sabía más que ninguno, y fue a

                                                                   Toledo a buscarlo.

                                                                                                                      Jorge Luis Borges

                                                                                                                   (El brujo postergado)




El arte de la magia. De la magia que da permiso precario para

escribir cartas de amor. Aun pollo mojado. A un campesino.

A un hombre que no tiene nada que ver conmigo todo que ver

conmigo todo que hacer. Un hombre que me descubre, que

empieza a mirarme. Un hombre que me olfatea. Un hombre que

sufre su pesa de bronce en cada bolsillo. Un hombre que cuando se

desvive por mi cuerpo sabe cómo sacudirse las pesas (en el suelo,

lejos, asemejan a gelatina prescindente). Un hombre.





Kato Molinari
Una Hormiga / Un Halcón
  Poemas
Ediciones Ultimo Reino

***
Obra: Palmalama
Artista: Vastasimon