miércoles, 31 de marzo de 2010

Bibliotecas Infantiles




Ana María Córdoba, colega de Rosario, nos acerca este material, que compartimos con todos uds.



Gracias Ana!


SERVICIOS BIBLIOTECARIOS PARA   NIÑOS



LITERATURA INFANTIL



Es difícil determinar los orígenes de la literatura infantil; concebida como tal, es decir obras literarias destinadas específicamente a los niños, tratándose de un instrumento de juego con un soporte ideológico. De esta manera nos remontaríamos hacia el siglo XVII, aunque los libros leídos por los niños se remontan años atrás.



El punto de partida hay que situarlo en los cuentos milenarios que se trasmitían oralmente y que un día fueron plasmados en un libro. Pero la primera obra que aparece compuesta concretamente para niños, se remonta al siglo XVII, es la obra de Comenius titulada "Orbis pictus" en 1657. Esta es a la vez un alfabeto, un tratado moral, una historia natural; pero sobre todo un libro de imágenes, además del primer libro ilustrado para niños.
Se trata de ejemplos aislados y singulares; pero la idea que ha de fundamentar una literatura infantil es la existencia de una edición que les este especialmente destinada. Este acontecimiento sucede a la vez en Francia y en Inglaterra; por una parte Pelerin crea las
"estampas de Espinal" en 1740, y por otra parte John Newbery abre en Londres en 1745 la
primera librería para niños, editando libros desde 1744, entre otros adaptaciones de "Gulliver" y "Robín de los bosques".
Muy poco a poco el libro infantil irá perdiendo el carácter didáctico-moral para entrar en la categoría de lúdico. El adulto que se oculta tras esas páginas ya no está allí ni para ordenar, ni para enseñar; imponiéndose a partir del romanticismo.
Hans Cristian Anderson, va a publicar a partir de 1835 sus historias para niños y continuará publicando libros hasta 1875, cuya influencia será considerable en todos los escritores de
cuentos posteriores. Andersen va a utilizar temas tradicionales narrándolos como un hombre
del pueblo, sitúa lo maravilloso en el mundo cotidiano.



Parte I. Bibliotecas infantiles



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El cuento fantástico empieza con Lewis Carol, cuya fantasía es una simple deformación de
la realidad y el paso a otro mundo, como ocurre en "Alicia en el país de las maravillas".
Ya en la segunda mitad del siglo XIX la literatura infantil empezará a caracterizarse por
una representación directa del universo familiar del niño, empezando la preocupación de por
el aspecto psicológico y social; a este tipo pertenece "Oliver Twist" de Dickens, siendo una
mercancía que se vende bien en la época.
Pero pronto la aventura y la conquista de los grandes espacios va pronto a sustituir a las
novelas de costumbres, un ejemplo de ello es Julio Verne; aunque algunos críticos lo
consideran más literatura popular más que infantil. A extremismo género pertenece las obras
de Stevenson "la isla del tesoro".
Es una época de clásicos de la literatura infantil "Tom Sawyer" de Mark Twain, "Pinocho"
de Collodi, "Peter Pan" de James Barrie, "El libro de la selva" de K. Grahame; pero esto no
debe engañarnos a pensar que todo lo publicado fue excelente, pues se puede encontrar
también muchas obras mediocre; además es necesario señalar que a la literatura infantil se le
daba con mucha reticencia el "status" de valor cultural.
Durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial asistimos a una época de retroceso, para
desembocar posteriormente en una comercialización tan salvaje como servil, y el inicio de la
industrialización de la fabricación en serie de un objeto de gran consumo.
La literatura infantil salió del anonimato gracias al libro ilustrado, con la creación de un
círculo de especialistas.
Trabajos de sociólogos han demostrado que el niño se educa tanto en la "escuela paralela"
como en la propia institución. De modo similar la edición se ha diversificado y el sector ocio
se ha separado del libro escolar. La producción ha aumentado notablemente, al igual que el
acceso de los niños al libro por el desarbolo de las bibliotecas y de la formación.
Los libros que se crean actualmente para niños dejan suponer que estos se sienten
cómodos en los valores estéticos de los adultos; y en una palabra son moralizantes cono los
del pasado, pero sumergidos en la masa de producción, reteniendo menos la atención del niño en tanto en cuanto son antes consumidos.
Lo que se ha de pedir a la literatura infantil de hoy es informar e integrar, en ella debe
aparecer la vida de todos los días de todos los países y se debe poder leer con claridad.



Ilustraciones :



Hasta el ya mencionado Pellerin, quien en 1740 realiza las estampas llamadas de Espial,
las imágenes piadosas y edificantes serán las únicas ilustraciones que encontremos en la
literatura infantil. Las primeras ideas pedagógicas surgen en el s. XVII y XVIII, sirviendo
para dar forma tangible y atrayente a las enseñanzas demasiado abstractas para los alumnos
más jóvenes. Y será la ilustración lo que va a diferenciar la edición para niños de la edición
general, ya que el niño es un lector insaciable de imágenes.


Link para seguir leyendo


http://web.usal.es/~alar/Bibweb/Temario/Infant.PDF
             


Felices pascuas!!


viernes, 19 de marzo de 2010

Sacando a pasear a los viejitos…







Hoy le toca el turno a “Lo que cuentan los árboles de nuestras queridas tierras argentinas” libro de texto para los alumnos de 4º y 5º grado, aprobado por el Consejo Nacional de Educación e impreso en los Talleres S. A. Casa Jacobo Peuser, Ltda. año 1924


Autora: Justa Roqué de Padilla






Un libro que cuenta con una ternura exquisita y familiar, sobre los árboles que habitan nuestro país.
En sus textos la autora habla de ellos como si se tratase de un familiar cercano, una persona amada.

Córdoba, hija predilecta de la Argentina, posee de ella lo mejor: aguas madres, arroyos, ríos, lagos y prados floridos; tupidas arboledas de adorno, leña y frutales. Es dueña de múltiples riquezas que se esconden el seno de sus montañas; tesoros inagotables que se ofrendan a la explotación inteligente del hombre.


¿Cuánto tiempo ha pasado desde que este texto se hiciera público y hoy tengamos que mirar con tristeza y desazón el desmonte guaso que cierne nuestra provincia.?

 
¡Árbol que defiendes la montaña cordobesa y que guardas con tan ardiente celo sus caudales! Modesto espinillo, a pesar de tu aspecto huraño, brindas deliciosas flores, que por su fragancia han merecido el nombre de aromas.


No nos dejemos ganar por la avaricia de algunos, sigamos plantando árboles, en lo posible aquellos que son de nuestra tierra, para recuperar su aroma y su luz.

viernes, 12 de marzo de 2010

de lecturas y lectores



"Alrededor de los libros"



Dicen que los coleccionistas suelen ser personas de larga vida. Parece que a ellos nunca les llegara la hora de morirse. Mejor dicho, sí, les llega, igual que a todo el mundo, pero los coleccionistas se resisten a morir. Y no se mueren. ¿Y eso por qué? Porque a su colección más bien a sus colecciones siempre les anda faltando algo...

Caso parecido, creo yo, es el de los lectores. Hablo de los lectores adictos, de los que leen lápiz en mano, como le gusta a Steiner, dialogando con el autor; de los que jamás salen sin un libro en la mano, por cualquier cosa; de los que compran libros que, intuyen, nunca van a llegar a leer; de los que están deseando volver a casa para arrebujarse dentro del libro que están leyendo; de los que repasan la historia de su propia vida a través de las marcas que fueron dejando en sus libros; de los que acarician los libros y los olfatean y duermen con ellos debajo de la almohada; de los que abren un libro al azar para encontrar la respuesta a alguna pregunta, el consuelo a algún dolor; de los que retrasan la lectura de las últimas páginas para alargar el placer; de los que cuando terminan un bello libro se preguntan: "¿Y ahora, qué va a ser de mí?".

Mi papá era un lector de ésos. "Todavía no me puedo morir decía, disculpándose : tengo que terminar El otoño del patriarca... ". Y no se moría. Porque antes de terminar ese libro ya empezaba otro. Y entonces era cosa de nunca acabar. Una estrategia, como cualquier otra. Es que para lectores así la muerte es un verdadero escándalo. Con todo lo que hay que leer...

Quiere decir que es cierto: leer alarga la vida. Y eso no sólo referido a la posibilidad de vivir vidas ajenas, de agregar un cuarto a la casa de la vida, como decía Bioy Casares, de hacer cosas que jamás haríamos en la existencia común y corriente subir a las estrellas, bajar al fondo del mar, desenterrar tesoros en islas desiertas , no. Hablo de vivir más tiempo, literalmente hablando.

Claro que, finalmente, los lectores adictos también se mueren. Pero lo hacen tan a su pesar, tan aferrándose con uñas y dientes a la poquita vida que les va quedando...

(Catedral de Santander, sepulcro de don Marcelino Menéndez y Pelayo, una de las estatuas funerarias más bellas de España. De larga barba y hábito de monje, don Marcelino duerme el sueño final. Y su cabeza se apoya en una almohada de libros. En los libros, una leyenda grabada: ¡Qué lástima morir cuando me queda tanto por leer!)

A veces la resistencia del lector a morir es intolerable hasta para la misma Muerte quien, condolida, se inclina a susurrar en los oídos del moribundo: "No temas, no desesperes, que el cielo debe de ser una lectura continua e inagotable…”, según dice Virginia Woolf, una escritora que ella, la Muerte, conoce muy bien. Otras veces la Muerte hace como que se confunde, como que se distrae, y mira para otro lado... Y el que muere es uno que no tenía nada que ver, pero que andaba por el mundo sin un libro en la mano que lo protegiera de todo mal...

De lectores trata este libro. Y quien dice leer dice escribir también trata de escritores, esas bombas de tiempo, esos seres que nunca terminan de crecer y sentar cabeza. Fernando Pessoa, por ejemplo, que en el Libro del desasosiego se pregunta: Dios me creó para niño y me dejó siempre niño. ¿Pero por qué permitió que la vida me maltratase y me quitase los juguetes ... ?

Y también trata de maestros, y de chicos, y de la risa, y de los primeros encuentros con los libros, y del derecho a la fantasía, y de lo siniestro, y de la felicidad, y del miedo, la emoción más antigua* que está en el origen de toda creación...

Son algunos de los temas en torno de los cuales fui reflexionando a lo largo de estos últimos años. Los mismos temas enfocados desde diferentes puntos de vista. Y que se van ampliando, como los círculos en el agua. Después de todo, uno habla apenas de sus obsesiones. De lo que puede, no de lo que quiere. Y desde donde puede, que en mi caso suele ser el humor y la infancia.
 
de La emoción más antigua; Lecturas, escrituras, el encuentro con los libros.
Buenos Aires, Sudamericana, 2001.


** Gracias Moni por tan precioso aporte

si querés saber más de Graciela Cabal o simplemente escuchar de su propia voz sus textos, podés ingresar aquí  http://www.paginassueltas.bowland.com.ar/cabal/escuchar.htm


*****

y como de leer se trata,  les dejo la invitación de la Fundación Leer,
para todos aquellos interesados




Aqui les dejo página y correo electrónico para ponerse en contacto con la fundación.
http://www.leer.org.ar/
E-mail: info@leer.org.ar
 

viernes, 5 de marzo de 2010

Concurso "nuevas publicaciones culturales"



La Secretaría de Cultura de la Nación organiza esta convocatoria para apoyar el surgimiento de nuevas publicaciones culturales.

¿De qué se trata?



Se seleccionarán hasta 10 proyectos de nuevas revistas culturales. Cada uno


recibirá un subsidio por un monto máximo total de $20.000


para publicar los 4 primeros números de la nueva revista.
 ¿Quiénes pueden participar?


Organizaciones de la sociedad civil con personería jurídica. Aquellos grupos de


personas que no tengan personería jurídica podrán recibir el subsidio


asociándose con una organización que sí la posea.


¿Qué tipo de proyectos se reciben?


Proyectos de revistas que aborden de manera exclusiva alguno o varios de los


siguientes temas: música; artes escénicas; literatura; artes visuales; diseño;


cine; medios audiovisuales y multimedia; y pensamiento aplicado a la política,


las ciencias sociales, la filosofía y la historia.


¿Qué documentos y materiales que presentar?


Además de la documentación que se indica en las bases del Concurso, hay que


presentar en papel un Número Cero de la revista, el cual deberá tener un mínimo


de 16 páginas, sin restricciones de formato. Este Número Cero deberá incluir


contenidos reales, que formarán parte de la eventual primera edición.


¿Quiénes integran el jurado?


Jorge Boccanera, Luis Bruchstein, Alejandro Kaufman y Daniel Samoilovich.


¿Hasta cuándo hay tiempo?


Los proyectos deben presentarse del 1º al 30 de abril de 2010.


¿Dónde deben entregarse los proyectos?


Personalmente, de lunes


a viernes de 10 a 17, en la oficina de


Subsidios de la Secretaría de Cultura, Alsina 1169, 2º piso, ciudad de Buenos


Aires.


Por correo postal, escribiendo a:


Dirección Nacional de Industrias Culturales, Av. Alvear 1690, 1º Piso (CP


C1014AAQ) Buenos Aires. Argentina.


No se recibirán proyectos por correo electrónico.


¿Dónde se consiguen las bases del concurso y la documentación para presentar?


Las bases del certamen y la documentación para presentar puede descargarse aquí:


http://www.cultura.gov.ar/direcciones/?info=detalle&idd=4&idi=209&id=144

Para más información, comunicarse a revistas@cultura.gov.ar