viernes, 26 de noviembre de 2010

Vicente Gerbasi, poeta y ensayista.

Hay muchas maneras de estar muerto

No quiero explicarme por qué mis ojos
pueden ver este castillo cubierto de hiedras
de verde muy oscuro y solitario
bajo los astros de los búhos,
ni por qué mis ojos pueden detenerse
a ver caer la nieve durante tanto tiempo,
hasta que arropa todos los muertos
y los deja allí con sus vestiduras
de diferentes colores en el hielo.
Mi padre fue enterrado en el trópico,
en Canoabo, y sus ojos, por tanto, no se helaron,
pero sí, tal vez, tuvieron que ver con otras cosas
muy distintas al frío,
sin duda, con culebras que perforan la tierra
y silban a orilla de los muertos
como a la margen de un lago
de juncales remotos y relámpagos.
Hay diferentes maneras de estar muerto,
aun estando vivo en medio de los planetas,
con nuestra cara semejante a la tierra
fotografiada desde Géminis 13,
viendo nuestros propios ojos
rodeados de huesos,
un poco más arriba de los dientes;
ensimismados en los ojos de los pescados
que nos miran en las pescaderías iluminadas.
Hay muchas maneras de estar muerto
y siempre nos es dado tomar nuestro cráneo
y ponerlo a reposar al borde de la tumba
o llevarlo al gran salón de baile,
como tal vez lo hizo Hamlet,
mientras Ofelia se ponía un velo de luna nevada,
ay, de luna nevada entre los abedules.


*****

Los enamorados

Los rostros de los enamorados, en el césped,
se vuelven indiferentes, hacia el trueno,
hasta que brillen en la lluvia
que hace temblar las flores.

Entre durazneros y almendros,
que al giro de las estaciones
se cubren de abejas,
los enamorados
son un infinito instante,
el sueño del tiempo
estremecido en su propia tempestad.

El relámpago va huyendo
entre rosas y gallos.

El tiempo se hunde con ramas y nubes
en las charcas que da la lluvia
cerca de los enamorados
que eternamente olvidan
su propia historia,
abandonados al relámpago
y a un sabor de mieles silvestres.


Reseña biográfica

Vicente Gerbasi, poeta y ensayista venezolano nacido en Canoabo en 1913.
Hijo de un inmigrante italiano, se trasladó a Italia y cursó los estudios secundarios en Florencia. De regreso a Venezuela, trabajó durante algún tiempo como publicista, pero pronto se entregó con enorme vocación a la literatura. Entre 1926
y 1941 fue miembro destacado del grupo y revista Viernes, junto a importantes poetas del momento.
Perteneció al cuerpo diplomático de su país por largos años, representándolo en diversos países de América y Europa.
Su primer libro de poemas, «Vigilia del náufrago» fue publicado en 1937.   Tres años después fue editado «Bosque doliente», al que siguieron «Liras», Premio Municipal de Poesía, 1941, «Poemas de la noche y de la tierra», «Mi padre el inmigrante» su obra cumbre, en 1945,«Los espacios cálidos» en 1952 y «Poesía de viajes» Premio Nacional de Literatura 1969.
En 1982 recibió el premio Conac de poesía al mejor libro del año «Edades perdidas» y fue nombrado además  Profesor Honoris Causa de La Universidad Simón Rodríguez de Caracas.
En 1992, poco antes de su muerte, fue nombrado Director Emérito de la Revista Nacional de Cultura. ©



Enlace a su obra 
http://amediavoz.com/gerbasi.htm


Aquí podrán disfrutar de su maravillosa obra.

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