lunes, 24 de octubre de 2011

Encuentro

El martes 18 a la nochecita, nos encontramos en el local de Chile 258 un grupo de interesados, afiliados y directivos de la seccional SMATA de Alta Gracia. ¿El motivo? saber de que se trataba el Proyecto Pago-Lectura y adentrarnos en el tema.

Allí, Jorge Luis Requena, Juan Enrique Solá (escritores cordobeses y fundadores del mismo) y dos actores también de Córdoba, desplegaron el Proyecto entre el diálogo, la actuación y la lectura de algunos textos, que servirían como soporte para el lanzamiento aquí en Alta Gracia.

¿De qué se trata el Pro-Pa-Le?

Aquí les dejo una breve síntesis, que nos hiciera llegar J. L. Requena, junto con los fundamentos, al que podrán acceder acercándose a la biblioteca o solicitándolos por e-mail a cualquiera de nuestras dos direcciones:

labpdealtagracia@gmail.com

sierraschicas@hotmail.com

Nuestro proyecto se basa la relación con los lectores a través del sistema “pago/lectura”, consistente en abonar los ejemplares que adquieran con el único y exclusivo compromiso de su lectura.

El acuerdo se contrae al recibir nuestros ejemplares, por lo cual retornaremos tras un período estimado (a voluntad del lector) para consultarle sobre la concreción de su lectura.

Esto implicará la devolución sobre su opinión personal y su valoración del trabajo leído (constancia de pago definitivo). Este suceso se realizará en lugar (físico o virtual) dispuesto por el lector. [Si se hace circular entre otros lectores el libro a tratar, se agradecerán opiniones.]

Desde el momento de comprar una de nuestras obras el lector quedará incorporado a nuestra cartera y el “pago” aludido habilita a la recepción de nuevas obras.

Link al Proyecto http://www.wix.com/propale/propale#!

Desde ya, nuestro más feliz agradecimiento por los libros recibidos en calidad de donación y de los cuales va una instantánea.

Los libros se presentan solos

Historias Encontradas

Juan Enrique Solá

Alción Editora

Ella debía llamarse Jorgelina y estudiar irremediablemente bellas artes en la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba. Tener el pelo largo y ondulado como las cascadas que se multiplican en las piedras. Y calzar una cintura centelleante, capaz de reabrir cicatrices en las nostalgias mejor atrincheradas. Esas cicatrices que se abren para que el recuerdo fluya con latidos de promesa.

[…]

Palabras de imaginante

Omar Hefling

Alción Editora

Poemuxioditoronte

Uso mal el idioma que me ha sido dado y es una vergüenza

El amor es el culpable el amor me corrompe

Corrompe mi gramática

La desesperación me vuelve miserable

Una fuerza bruta me desmadra

Eso dicen que es la Poesía

[…]

El escritor oculto

Omar Heflign

Alción Editora

Un cordobés en Curazao

Vos no me vas a creer Negro, pero cuando iba en el taxi para el aeropuerto Pajas Blancas, tuve nítidamente este presentimiento, vi como una luz divina que decía que algo groso me esperaba en el Caribe. Una revelación, como quién dice, como uno de esos guruses que aparecen en la televisión vestidos con enaguas blancas. Imaginate, yo, más que a los aviones de la calesita del Parque Las Heras no había subido, pero zafé como un duque.

De entrada no me até el cinturón para hacerme el que en los aviones se sentía como en su casa, ¿viste?, con decirte que la azafata me quería comer crudo, como diciéndome por más hombre de mundo que seas, acá te tenés que atar el cinturón, ese típico feminismo pelotudo de las minas. ¡Era un morochononón infartante! Para que se calmara le dije, ta’bien diosa, tranqui.

[…]

Siluetas de amor y de sombras

Sara Origone

Huellas Editorial

El vestido de papel

[…]

Me dirán por qué temerle a un vestido, un simple vestido de pollera ancha y magnas abultadas, como las que usaba María Estuardo, inofensivo, confeccionada para un fin preciso y una noche exacta y yo les digo que son es tan inofensivo como parece, que en el silencio de la noche se mueve, espía, ríe, embiste, se mofa de mis ilusiones. Es mordaz, satírico, irónico y lo que es aún peor, se agazapa en mis sueños, los dobla, los tuerce, los deshace hasta convertirlos en pesadillas, horribles pesadillas

[…]

El aparato silencioso

Roberto Colombano

Ediciones del Copista

Chat

Volar es el único modo de llegar hasta sus brazos, hasta los verdaderos brazos que se extienden a una eternidad de kilómetros.

Una vertiente de ansiados deseos contenidos que no encuentran donde recalar. Y aunque supiera donde está ese sitio, su lugar, que es uno y son muchos, se deshace cual burbuja en el aire, sin encontrar sustento ni respuesta.

[…]

Volar… y llevar mi luna a su día… y volcar mi sol en su noche.

Indicio Verlaine

Jorge Luis Requena

Alción Editora

[…]

Quiñones lo notó, lo señaló con su cigarrillo como puntero he hizo que tomaran nota.

El ser vivo, foráneo a la muerte, lejano al afecto del que es cadáver, quiere tomar distancias, como una vacuna sin sentido, arrojar con el brazo la piedra muerte lo más lejana adelante en el camino, pero lejano o no, la piedra espera paciente e inexorable, alguno ríe, otro hace una broma estúpida, otro mira por una ventana pensando que la vida existe, es, e intenta disfrutarla pero no se lo permite, el vivo se aleja de la muerte por atajos ingenuos, se van, hay balcones, pasillos, cocinas.

[…]

miércoles, 12 de octubre de 2011

12 de octubre



 Reconocimiento a la voz de los pueblos originarios 
que habitaron y habitan 
nuestra tierra.





Sabiduría Indígena

La tierra no pertenece al hombre: es el hombre que pertenece a la tierra. Todas las cosas están conectadas de la misma manera que la sangre une a la familia generación tras generación. El hombre no teje la tela de red que es su vida. Es simplemente una hebra de ella. Cualquier cosa que él haga a la tela de red se la está haciendo a sí mismo.

Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para nosotros es más poderoso que las palabras.

Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio, y ellos nos transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha, y luego actúa, nos decían. Ésa es la manera de vivir.

Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías. Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qué quiere. Siempre observa primero, con corazón y mente quietos, y entonces aprenderás. Cuando hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar.

Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los niños que hablan más en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre están teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o cien veces. Y le llaman "resolver un problema". Cuando están en una habitación y hay silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. Así que hablan impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.

A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase. Siempre interrumpen. Para los indios esto es muy irrespetuoso e incluso muy estúpido. Si tú comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escucharé. Quizás deje de escucharte si no me gusta lo que estás diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando termines, tomaré mi decisión sobre lo que dijiste, pero no te diré si no estoy de acuerdo, a menos que sea importante. De lo contrario, simplemente me quedaré callado y me alejaré. Me has dicho lo que necesito saber. No hay nada más que decir. Pero eso no es suficiente para la mayoría de la gente blanca.

La gente debería pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberían plantarlas, y luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos enseñaron que la tierra siempre nos está hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla.